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Un sistema terapéutico único


Este sistema conjuga la regulación multifocal, un tratamiento acorde con la fase de desarrollo de la enfermedad y, por último, el reconocimiento y la estimulación de los mecanismos reguladores del propio organismo.


  • La regulación multifocal del proceso de la enfermedad según las normas de la naturaleza

  • La estimulación de los procesos biorreguladores del propio paciente

  • Restaurar el equilibrio biológico del organismo


  

La regulación multifocal


Los sistemas biológicos, así como también el organismo de los seres humanos y animales superiores, se componen de sistemas complejos que interactúan mutuamente para mantenerse en equilibrio. Las enfermedades provocan, en muchos de estos sistemas en interacción, un desequilibrio que debe corregirse. El mejor modo de restaurar este equilibrio consiste en utilizar medicamentos que tratan múltiples objetivos simultáneamente.

Las plantas y otros materiales biológicos poseen unas complejas propiedades químicas debido a las incontables sustancias presentes en cada uno de ellos. Combinando diferentes plantas y materiales en lo que denominamos medicamentos compuestos, se pueden tratar múltiples objetivos a la vez, restaurando así el equilibrio con delicadez del modo en que lo hubiese hecho la naturaleza.

Este enfoque multifocal presenta también la ventaja de que el medicamento resulta más suave.

   

Un tratamiento en consonancia con la fase de desarrollo de la enfermedad


Se considera que las enfermedades se desarrollan a través de su paso por diversos tejidos, desde la sangre y los fluidos de los tejidos hasta la denominada matriz extracelular (el tejido conjuntivo celular), hasta que finalmente alcanzan las estructuras celulares del organismo.

En la medicina biorreguladora, las enfermedades se clasifican en función de esta progresión en la denominada “Tabla de la Evolución de la Enfermedad”.

De este modo, el médico puede elaborar un plan terapéutico en función de la fase de desarrollo de la enfermedad.

  

La estimulación de los mecanismos reguladores del propio organismo


Utilizando dosis muy reducidas de sustancias, se estimulan suavemente los sistemas reguladores del organismo para recuperar su equilibrio de manera natural. Por ejemplo, se cree que el material vegetal en bajas concentraciones provoca la estimulación en el sistema inmunitario de ciertas células denominadas linfocitos T reguladores, que el organismo suele emplear de manera natural para controlar las inflamaciones. Así pues, el tratamiento guarda una estrecha relación con la forma prevista por la naturaleza.